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COVID-19 - VARIANTE DELTA

HISTORIA Y ANTECEDENTES DE LA VARIANTE DELTA 

 El Covid 19 es una de las pandemias más nefastas de la historia de la humanidad. Su evolución es constante y a medida que pasa el tiempo se vuelve más agresiva. La variante Delta es la transformación final, de un mal que ya cobro millones de vidas en todo el mundo. En este apartado se expondrá los acontecimientos más relevantes que dieron origen a la variante Delta, esto incluye la historia reciente del SARS-CoV, sin dejar de lado las pandemias más devastadoras a las que la humanidad tuvo que enfrentarse. 

Diferentes epidemias que azotaron a la humanidad. 

La Peste Negra (1347-1351). 
 La epidemia más devastadora de la historia de la humanidad, la peste negra, terminó con la vida de entre 75 y 200 millones de personas en el siglo XIV. El brote repentino de esta enfermedad afectó, según estiman modelos de predicción actuales, entre 75 y 200 millones de personas, que traducido a porcentaje se encuentra entre un 30 y un 60 por ciento de la población de Europa. 

De acuerdo a los datos actuales, el inicio de la pandemia tuvo su epicentro en Asia y se extendió a través de las rutas comerciales hacia Europa hasta alcanzar su pico máximo entre 1347 y 1353. Aunque durante siglos se ha culpado de su origen a las ratas, un estudio de 2018 sugirió que se propagó a través de las pulgas y los piojos de las personas. La fiebre, la tos, las manchas en la piel y otros síntomas como la gangrena que dio nombre a la epidemia se extendieron como la pólvora por el norte de África, Asia, Oriente Medio y Europa con una mortalidad muy alta. 

Aunque la gravedad de la plaga fue diferente según la zona, los estragos de sus consecuencias a nivel económico, político y social fueron abrumadores, sobre todo cuando la opinión pública comenzó a culpar a los judíos como responsables del envenenamiento de los canales de agua potable. 

La Viruela (1520). 
También bautizada en honor a las pústulas que provoca en la piel, la viruela fue una pandemia devastadora con una tasa de mortalidad de un 30%, especialmente alta entre niños y bebés. A pesar de que se desconoce su origen, existen evidencias de su existencia en una época muy temprana, ya que se han hallado restos en momias egipcias datadas del siglo III a. C. 

A través de la historia, la enfermedad se propagó en brotes periódicos y se expandió de forma masiva cuando los conquistadores llegaron al nuevo mundo: según las estimaciones, unas 400 000 personas morían cada año en la Europa del siglo XVIII y un tercio de aquellos que lograban sobrevivir desarrollaba ceguera o quedaban desfigurados. 

La Organización Mundial de la Salud declaró su erradicación en 1980, tras diversos esfuerzos por globalizar las campañas de vacunación. Sin embargo, se estima que la viruela mató hasta 300 millones de personas solo en el siglo XX y hasta 500 millones en sus últimos 100 años de existencia. Camas con pacientes en un hospital de emergencia de Kansas, en medio de la epidemia de gripe que golpeó Estados Unidos durante la guerra y fue transportada en los barcos a través del Atlántico.

Previo a la aparición de la vacunación, en China se practicaba la inoculación para prevenir la enfermedad al menos desde el siglo X d. C. Siglos más tarde, la británica Mary Montagu observó cómo los circasianos que se pinchaban con agujas impregnadas en pus de viruela nunca contraían la enfermedad, lo que significó uno de los mayores aportes a este respecto en Occidente hasta que el científico Edward Jenner desarrolló la vacuna 90 años más tarde. 

Tras las campañas de vacunación el virus quedó erradicado, excepto por las reservas en estado criogénico que todavía quedan en dos laboratorios de Rusia y Estados Unidos. A pesar de que algunos grupos de expertos han solicitado su eliminación para evitar incidentes, no se llevó a cabo por falta de información sobre el virus. 

La Gripe Española (1918-1919). 
La Gripe Española mató a más de 40 millones de personas en todo el mundo. Aunque no existe un consenso en cuanto a su origen, muchos científicos sitúan sus primeros casos en Estados Unidos en 1918. 

En el contexto de una guerra mundial en la que España era neutral, el territorio no censuró la información sobre la epidemia y sus consecuencias, a diferencia de los países implicados en el conflicto bélico, que eliminaron toda información al respecto con el objetivo de no desmoralizar a las tropas y no mostrar sus puntos más vulnerables al enemigo. 

Por tanto, los medios de comunicación españoles fueron los primeros en informar sobre la enfermedad, y además, fue uno de los países más afectados con 8 millones de personas infectadas y 300.000 personas fallecidas. 

La censura y la falta de recursos evitaron investigar el foco letal del virus. En la actualidad se sabe que fue causado por un brote de influenza virus A, del subtipo H1N1. A diferencia de otros virus que afectan básicamente a niños y ancianos, muchas de sus víctimas fueron jóvenes y adultos saludables entre 20 y 40 años, una franja de edad que probablemente no estuvo expuesta al virus durante su niñez y no contaba con inmunidad natural. 

Plaga de Justiniano (541-542). 
La información sobre las enfermedades del pasado es más desconocida cuanto más retrocedemos en la historia. Sin embargo, existen evidencias que sugieren que la llamada Plaga de Justiniano se encuentra en cuarto lugar entre las más devastadoras, con cifras de mortalidad entre los 25 y los 50 millones de personas fallecidas. Según las estimaciones demográficas del siglo VI, supuso la muerte de entre el 13 y el 26 % de la población. 

Su origen se halló durante el Imperio bizantino en las ratas que viajaban cientos de kilómetros en los barcos mercantes, que navegaban hacia los distintos rincones de Eurasia entre el año 541 y 549. La plaga fue recurrente en las zonas cercanas a los puertos del Mediterráneo hasta aproximadamente el año 750. 

Los lugares más aceptados como el origen de la pandemia nos llevan a los enclaves comerciales del este de África, y su causa más aceptada se halla en la bacteria Yersinia pestis, como en el caso posterior de la Peste Negra, aunque proveniente de una cepa diferente. En este caso, su nombre hizo referencia al emperador romano Justiniano I que regía entonces el Imperio bizantino. 

VHI/SIDA (1981-actualidad). 
Desde su aparición en 1976, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ha matado a 32 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud. A día de hoy aún hay entre 31 y 35 millones conviviendo con la enfermedad, sobre todo en África. 

Este virus infecta las células del sistema inmunitario, mermando la capacidad del organismo para combatir enfermedades. En las etapas más avanzadas del virus sobreviene el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida o SIDA, que ha tenido un gran impacto en la sociedad no solo a nivel de salud, sino como fuente de discriminación. 

El VIH/sida sigue siendo uno de los problemas de salud pública más graves del mundo, especialmente en los países de ingresos bajos o medios. A mediados de 2017, 20,9 millones de personas estaban recibiendo terapia antirretrovírica en todo el mundo. Sin embargo, solo el 53% de los 36,7 millones de personas que vivían con el VIH estaba recibiendo el tratamiento en 2016 a nivel mundial. 

El COVID-19. 

El principio de todo. 
En el amanecer de 2019, se hizo el hallazgo de una neumonía de origen desconocido en la ciudad de Wuhan (China). Por este motivo, las autoridades sanitarias de China se vieron sorprendidas por una serie de neumonías de origen desconocido que poseía una gran facilidad para su expansión. No se tardó en encontrar cierto paralelismo con las epidemias previas de coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) producida en 2003 y del síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) ocurrida en 2012. Esta nueva epidemia provocaba más fallecimientos, aunque con una menor letalidad. Al virus causante, perteneciente a la familia Coronarividae, se le denominó coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), y a la enfermedad, COVID-19.

La simple epidemia se transformó en pandemia. 
El 01 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó nueva información a las autoridades sanitarias de China para evaluar adecuadamente el riesgo real de la epidemia. En aquel tiempo se consideraron válidas las medidas que previamente se aconsejaban para la gripe y las infecciones respiratorias graves y no se consideró necesario limitar los viajes internacionales. 

En un principio se pensó que el brote epidémico podría ser controlado a nivel local en China. Pasado el tiempo y ante la rápida y progresiva expansión de la epidemia a nivel internacional, la OMS decretó el estado de pandemia, recordando a los países el camino a seguir. 

El primer reporte de caso en el continente americano, surgió el 19 de enero 2020 en el estado de Washington, en Estados Unidos; un paciente masculino de 35 años de edad, con una historia de tos y fiebre, acudió a un centro de salud solicitando atención médica. En sus antecedentes estaba un viaje de visita familiar a Wuhan, China. Asimismo, el 24 de enero se reporta el primer caso de COVID-19 en Europa, específicamente en Bordeaux, Francia, de una paciente con historia reciente de haber visitado China. El 26 de febrero del presente año el Ministerio de Salud de Brasil, reporta el primer caso de COVID19 en Suramérica; un hombre de 61 años de São Paulo, con historia reciente de viaje a Lombardía, Italia, presentó síntomas leves y fue sometido a cuarentena. 

El primer caso de COVID-19 En Bolivia se registró el 10 de marzo del año 2020 en la ciudad de Santa Cruz. La mujer de 65 años de edad retorno de Italia para visitar a su familia. 

Las diferentes variantes del COVID-19.
En la actualidad podemos identificar 11 variantes de SARS-CoV-2 y la Organización Mundial de la Salud las divide en dos tipos. Considerada ¨de preocupación¨ aquellas a las que se les uno o más de los siguientes cambios en tanto que afecten de forma significativa a la salud pública a nivel global.
  • Hay un aumento de la transmisibilidad 
  • Hay un aumento de la virulencia, la capacidad del virus de causar daño a su hospedador o hay un cambio en la presentación clínica de la enfermedad. 
  • Hay una disminución de la efectividad de las medidas sociales y de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles. 
Se encuentran en esta categoría las identificadas por primera vez en Reino Unido. India, Brasil y Sudáfrica. 

Por otro lado, una variante es considerada ¨de interés¨ cuando su genoma presenta mutaciones en comparación al virus de referencia y cuando ha sido identificada como causa de transmisión comunitaria o ha sido detectada en varios países. 

Como ejemplo se puede citar a la variante Lambda que se encontró por primera vez en agosto de 2020 en Perú, cuando se le denomino C.37 o más conocida como ¨variante andina¨ y a la fecha está presente en 29 países según datos del GISAID. 

Las variantes del SARS-CoV-2 reconocidas por la OMS son: 

Variantes de Preocupación (VOC) 
Fuente: Elaboración propia 

Variantes de Interés (VOI) 
Fuente: Elaboración propia 

La variante Delta. 
Descubierta en la India, fue inicialmente identificada en el estado de Maharashtra, el 5 de octubre del 2020 de acuerdo al profesor Sharon Peacock y actualmente está presente ya en al menos 92 países. Es la cepa más contagiosa de las que se han descubierto en el continente europeo, siendo un 60 % más transmisible que la británica y que el resto de variantes anteriores. 

A día de hoy, es dominante en países como Francia, Grecia, China, España y Portugal, entre otros, donde en este último ya alcanza el 90% de los casos. Asimismo, representa el 99 % de los nuevos casos confirmados en el Reino Nombre de la OMS Nombre científico Donde se identificó por primera vez Alpha B.1.1.7 Reino Unido Beta B.1.351 Sudáfrica Gamma P.1 Brasil Delta B.1.617.2 India Nombre de la OMS Nombre científico Donde se identificó por primera vez Epsilon B.1.427/B.1.429 EE.UU. Zeta P.2 Brasil Eta B.1.525 Varios países Theta P.3 Filipinas Lota B.1.526 EE.UU. Kappa B.1.617.1 India Lambda C.37 Perú Unido. Mientras que en España se ha ido incrementando su porcentaje en los muestreos aleatorios hasta alcanzar un 10,8% en la semana 24. Lo que la convierte en una variante de preocupación mundial que requiere un mayor seguimiento y análisis. Tanto es así que el pasado mes de mayo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la calificó como ¨de interés¨, después de que varios estudios preliminares apuntan a que es más transmisible y algo más difícil de neutralizar. 

En el continente sudamericano al 3 de Julio de 2021 países como: Argentina Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, México y Perú ya han detectado en sus territorios la presencia de la nueva variante altamente contagiosa. 

LA VARIENTE DELTA EN LA ACTUALIDAD 

Algunas de estas mutaciones aleatorias serán buenas para el virus y le otorgarán alguna ventaja. También es posible que se desarrollen nuevas cepas a mediante recombinación, cuando los virus adquieren genes de otros virus o incluso de sus huéspedes. 

Mayor transmisibilidad y rapidez 
Esta teoría daría sentido al hecho de que la variante Delta se esté propagando por todo el mundo, hasta el punto de dominar en muchos países por encima de primera cepa identificada. «La cepa original de Wuhan tenía un valor R de 2- 3, pero el valor R de Delta es de aproximadamente 5-6 . Por lo tanto, es probable que alguien infectado con Delta infecte al menos al doble de personas que la cepa original de Wuhan», precisa el experto. Esto debe sumarse al hecho de que la variante Delta presenta una carga viral más alta, lo que genera que se transmita antes la infección y se contagie «más fácilmente al aire libre y tras un contacto fugaz», en lugar de requerir una exposición aproximada de minutos, como ocurre con la cepa original. 

El virus será más dañino para las personas no vacunadas 
Las vacunas actuales son efectivas para reducir la posibilidad de transmitir el virus, pero no bloquean totalmente la transmisión, con lo que «podemos esperar un cambio hacia una mayor virulencia», advierte. «En otras palabras, un efecto secundario de que el virus pueda transmitirse en personas vacunadas es que, con el tiempo, la teoría predice que se volverá más dañino para las personas no vacunadas», vaticina McCallum. Por esta razón el experto considera que a corto plazo la evolución continuará «afinando» el virus, lo que implica que más personas se infectarán a partir de un solo contagiador, la infección aparecerá antes, y las nuevas variantes «harán que las vacunas sean menos efectivas». «No sabemos si el virus se volverá más letal con el tiempo. Pero no podemos esperar que el virus se vuelva inofensivo por arte de magia», asevera. 

Mayor propagación 
Para llegar a esta conclusión, analizaron datos de las pruebas de 101 personas en la urbe asiática que se infectaron entre mayo y junio. Eso dejó casi dos días para que las personas liberaran ARN viral antes de que mostraran algún signo de coronavirus. 

Fase presintomática 
Los datos mostraron que el 74% de las infecciones por Delta se produjeron durante la fase presintomática. Según Barnaby Young, médico especialista en enfermedades infecciosas del Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas de Singapur, esta alta tasa «ayuda a explicar cómo esta variante ha podido superar tanto al virus de tipo salvaje como a otras variantes para convertirse en la cepa dominante en todo el mundo». 

Variante delta en Bolivia 
En Bolivia el 64,3 % de la población debe recibir alguna de las vacunas contra el COVID-19, es decir más de 7 millones y medio de habitantes. Aún queda mucho camino por recorrer, pese a que hay avances significativos los centros de vacunación continúan vacíos. 

Ante la próxima llegada de la variante Delta a Bolivia. 

¿Qué es y cómo aparece la variante Delta? 
La variante Delta está definida como una variante de preocupación, esto porque es mucho más contagiosa comparada con las variantes Alpha, Beta y Gamma. La variante Delta comparte con otras variantes algunas mutaciones en su código genético, adicionalmente tiene otras mutaciones que le dan al virus la capacidad de activar más cantidad de proteína «Spike» en su superficie. 

Si la variante Delta es más contagiosa. 
Las investigaciones muestran que esta variante al tener una mejor capacidad de infectar células hace que las personas contagiadas puedan tener cargas de virus muy elevadas de manera muy rápida. Algunos países como Canadá, Singapur y Escocia mostraron que los pacientes infectados con esta variante necesitaban ser hospitalizados con más frecuencia. Pero se requiere más información y más estudios en otras poblaciones, por ser una variante nueva recién se está comenzando a entender cómo se propaga. 

Esta variante produce mayor carga viral que en una persona no vacunada donde su sistema inmune no tiene el entrenamiento para responder de forma eficiente, la variante Delta podría ocasionar más complicaciones en menor tiempo de infección. 

Varios estudios recientes muestran que las vacunas disponibles SI SON EFECTIVAS contra esta variante, protegiendo también de cuadros graves de COVID-19, sin embargo, existe una ligera disminución en la efectividad de las vacunas y justamente por este motivo es importante que, a pesar de que las personas hayan recibido ambas dosis de la vacuna, puedan mantener las medidas de bioseguridad, evitando el contagio. Países como Estados Unidos, donde la variante Delta ahora es responsable por más del 90% de los casos de COVID-19, volvieron a recomendar a su población el uso de barbijos. No es recomendable implementar masivamente esta dosis de refuerzo, porque en la mayoría de los países todavía existe un número muy alto de personas que no han empezado con el esquema de vacunación y su vacunación es importante para poder avanzar hacia la inmunidad colectiva. 

¿Se tiene una cifra aproximada de las personas contagiadas que en BOLIVIA tengan la variante Delta? 
En países como Inglaterra, Estados Unidos y México donde se tiene una constante vigilancia molecular del virus, la variante DELTA es la responsable por una gran mayoría de los casos de COVID-19 reportados. Esta variante ya ha sido reportada en otros países de América Latina, y aunque en Bolivia no se haya descrito formalmente su presencia, la posibilidad de que ya se encuentre circulando en nuestro país es muy alta. Esto sería semejante a la situación de la variante Gamma originada en Brasil. Cuando se empezó a evidenciar en pacientes bolivianos, una frecuencia elevada ya tenía esta variante, mostrando que la misma ya se encontraba circulando en Bolivia antes de lo que se consideraba. 

Fallece boliviano señalado de introducir variante delta a Argentina 
El hombre de nacionalidad boliviana conocido como el «caso cero» por introducir la variante delta de coronavirus en Córdoba y generar un brote de contagios falleció este domingo en el Hospital Rawson, donde se encontraba internado desde hace tres semanas, informó Télam, la agencia de noticias oficial del vecino país. 

El fallecido había ingresado al país a mediados de julio desde Lima, Perú, y no respetó el aislamiento obligatorio, además de participar de reuniones sociales, y generó un foco de contagios intrafamiliares, donde resultaron contagiadas 35 de las 60 personas que portan o portaron esa variante en la provincia mediterránea. 

El hombre debía cumplir aislamiento estricto en su domicilio de Córdoba, sin embargo la justicia ordenó la detención del viajero, y de otras cuatro personas porque habrían violado las normas sanitarias. 

Se extiende la alerta por la variante delta y países redefinen medidas para su contención. Bolivia aún no toma acciones 
Poco a poco se extiende con preocupación la variante delta y obliga a diferentes países a retroceder en sus medidas y encaminar nuevos planes para su contención. Los organismos alertaron que se trata de una variante más transmisible. 

De acuerdo a reportes de medios internacionales, la variante delta es más peligrosa y más transmisible y, por ejemplo, se ha extendido a casi todos los estados de Estados Unidos, lo que genera preocupación en las autoridades de salud de ese país. 

En el caso de Europa, la variante delta se está extendiendo imparable por Francia y Portugal. En este último en apenas un mes ha pasado de suponer el 4 % de las infecciones al 55,6%. 

El portal español Actualidad informó que la variante delta supone en torno al 20% de los casos de Covid en Francia y «va camino de convertirse en la dominante en el país, advirtió este martes el ministro de Sanidad, Olivier Véran».  Frente a esto, en Chile las autoridades tomaron medidas inmediatas como la extensión del cierre de las fronteras hasta el 14 de julio y un endurecimiento de las medidas sanitarias para los viajeros. 

Y aunque los países de la región ya tienen casos confirmados de la variante delta, las autoridades bolivianas aún no anuncian medidas a tomar para su contención. Pero pese a este escenario de alerte, aún en Bolivia la gente no asiste de manera masiva a los centros de vacunación.

CONSECUENCIAS Y CONCLUSIONES 

Aunque aún no se ha brindado un reporte pormenorizado que dé cuenta de la llegada de la variante Delta a Bolivia, es más que probable que la misma ya se encuentre en el país. La manera volátil en la que se propaga el virus es suficiente argumento para contemplar un escenario que requerirá de un mayor esfuerzo, de las autoridades en trabajo conjunto con la ciudadanía, para contrarrestar esta nueva variante del coronavirus que sigue poniendo de rodillas al mundo entero. 

Los datos que ofrece el Ministerio de Salud, hasta el 17 de agosto de 2021, indican que en el país se ha llegado a aplicar un total de 5.154.253 dosis entre la primera y segunda correspondientes a las vacunas Sputnik V, AstraZeneca, Sinopharm y Pfizer. De tal porcentaje, 3.012.437 de dosis corresponden a la primera inoculación y 2.141.816 a la segunda dosis, aspecto que trae a colación la nueva problemática que se hace presente en la región: la falta de segundas dosis para casi un millón de personas. 

La reincorporación de la actividad festiva 
Las consecuencias de la carencia de vacunas se pueden reflejar con el progresivo incremento de los contagios por covid-19 alrededor del territorio nacional. Esto último se ha visto acentuado producto de la última serie de acontecimientos y eventos suscitados en el país que una vez más denotan la considerable relajación que ha mostrado la población boliviana en relación a las restricciones para contener la propagación del virus. 

Solo en el mes de agosto se dio lugar a una serie de eventos festivos que han de contribuir, seguramente, al advenimiento de una nueva ola de contagios masivos producto del inadecuado o simplemente nulo cumplimiento de las medidas de bioseguridad vigentes en el país. Desde la realización de la festividad en honor a la Virgen de Urkupiña en Cochabamba; hasta la conglomeración de un excesivo número de personas en el evento musical “Festicumbia” en el Teatro al Aire Libre en la ciudad de La Paz, son dos ejemplos claros de la peligrosa actitud que ha asumido la sociedad boliviana a la hora de hacerle frente a la pandemia. 

La vacunación aún no es la luz al final del túnel 
No es ningún misterio el hecho de que gran parte de los nuevos contagiados con la variante Delta del coronavirus son las personas de 30 años para abajo, esto se puede deber a la falta de inmunización para este sector de la población en general. Sin embargo, también se ha hecho presente el fenómeno de relajación de las medidas de bioseguridad por parte de las personas ya “inmunizadas”.

La razón es sencilla, con la masificación de los programas de vacunación alrededor del mundo, principalmente en Europa y Asia, muchas naciones, hace tiempo ya, han dejado en segundo plano las restricciones del uso de la mascarilla y los elementos de bioseguridad. En mayor o menor medida este intento de volver a la normalidad se ha convertido en una espada de doble filo que ya ha llamado la atención de varios organismos internacionales, entre ellos la OMS, a la hora de alertar a la población sobre el nocivo impacto que podría generar la variante Delta en el mundo entero. 

Todo puede reducirse a una cuestión muy básica que muchos aún no hemos terminado de comprender, o que no queremos comprender: el virus está aún lejos de ser disipado. El largo historial de las pandemias que han azotado a nuestra especie nos ha demostrado que, a pesar de las consecuencias, la humanidad siempre ha sabido salir adelante. Las personas debemos entender que controlar al covid y todas sus variantes presentes y futuras es una responsabilidad compartida que concierne a todos y cada uno de nosotros. 


FUENTES 
  • https://www.actaodontologica.com/ediciones/2020/especial/art-2/ 
  • https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51829030 
  • https://www.who.int/es 
  • https://www.minsalud.gob.bo/ 
  • http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034- 75312020000500008 
  • https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/variants/deltavariant.html 
  • https://as.com/diarioas/2021
  • https://unifranz.edu.bo/infovacs-variante-delta/
  • https://www.noticiasfides.com/nacional/ 
  • https://www.minsalud.gob.bo/5924-reporte-520-del-ministerio-de-saludhasta-hoy-se-aplicaron-5-154-253-vacunas-anticovid-y-813-pacientesse-recuperaron https://www.lostiempos.com/actualidad/cochabamba/20210817/sedesteme-incremento-covid-19-aglomeracion-urkupina
  • https://www.urgente.bo/noticia/alcald%C3%ADa-sancionar%C3%A1-losorganizadores-de-festicumbia-por-haber-excedido-el-aforo
  • https://as.com/diarioas/2021/06/26/actualidad/1624721306_047301.html
  • https://as.com/diarioas/2021/06/30/actualidad/1625049456_597548.amp.

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